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21 DICIEMBRE 2012     

La nueva vida de Paula Robles: amor y danza

Se aclaró el pelo y se prepara para protagonizar varios espectáculos de la mano del coreógrafo Redha Benteifour

Con el pelo unos tonos más claros y la misma sonrisa fresca de siempre, todo lo lindo que está viviendo se le adivina en la cara. Por un lado, Paula Robles (44) volvió a apostar al amor: desde hace seis meses sale con el osteópata Gonzalo Mallo (43), "el hombre que amo", según revelará unas líneas más abajo. Por otra parte, su veta artística está en plena ebullición. El gran coreógrafo y director francés Redha Benteifour, –que trabajó con grandes como Michael Jackson, Gerard Depardieu, Lenny Kravitz o Roman Polanski– volvió a posar sus ojos sobre ella y la convocó para una serie de proyectos que tiene entre manos. Este martes y miércoles, por ejemplo, la dirigirá junto a otros nueve talentos multidisciplinarios en Mourir Sur Tes Lèvres , un showcase que harán solo para productores, con el fin de anticipar lo que son capaces de hacer artísticamente. Después se vendrán Pecados capitales y hasta un musical sobre Frida Kahlo.

En un intervalo, el coreógrafo se deshace en elogios hacia la actriz y bailarina, con quien ya trabajó el año pasado en Crash . Que es frágil pero fuerte, que sabe tocar los sentimientos del espectador y que es una gran persona son apenas algunos... Ella, que no perdió nunca la humildad, se pone colorada.

Paula: Es un orgullo que un maestro como él hable así de mí. Redha tiene una vida muy intensa y una trayectoria admirable. Nos conocimos hace unos años a través de Inés Saavedra e Inés Sanguinetti. Enseguida conectamos y casi no necesitamos palabras para entendernos al trabajar.

 

–Se te ve más desenvuelta y sensual sobre el escenario. ¿Vos también lo notás?

–[Se ríe]. Es la vida, vas creciendo en todo aspecto, te vas conociendo y eso ayuda. Me siento feliz, en un momento de mi vida muy pleno como mujer. También estoy más aplomada, con potencia y presencia en el escenario. Esta es otra edad, otra etapa, yo misma me sorprendo. Redha nos cuida, tiene ojos panorámicos y hace que te entregues. Es un equipo muy potente. Además, al trabajar con él hay una cosa de confianza que me ayuda a expresarme. Y mis compañeros son muy talentosos.

–¿Cómo te entrenás?

–Tomo clases de todo un poco: danza moderna, clásica… Y tengo continuidad desde hace diez años con yoga ashtanga, que me pone en eje y me da mucha flexibilidad. Cuando trabajo con Redha, hay algo en el encuentro que hace que mi cuerpo se accione y esté dispuesto. El sabe ver lo mejor de cada uno.

–¿Cómo se gestó este proyecto?

–El año pasado, después de Crash, el grupo siguió reuniéndose con Leandro Chamorro, que es el guionista. Y después me fui a París, a trabajar con Redha. Nunca dejamos el lazo que nos une, es un proceso continuo. El proyecto final de esto es Pecados capitales, que vamos a montar el año que viene. Además, está en proceso de armado un musical sobre Frida Kahlo, en el que también voy a participar. Siempre su idea es que los proyectos puedan girar por Sudamérica y Europa.

–¿Seguís de novia con Gonzalo Mallo?

–Sí, estoy muy bien. Estoy con el hombre que amo.

–¿Cuánto llevan juntos?

–Muy poquito, unos seis meses, lo que pasa es que nos conocemos desde hace un montón. La vida nos llevaba siempre por lugares cercanos, aunque no coincidíamos. El año pasado nos encontramos y recién este año empezamos a salir.

 

–¿Tus hijos, Francisco (13) y Juana (10), comparten el arte con vos?

–Compartimos muchísimas cosas, me acompañan un montón. Para mí, ser madre es lo mejor que me podría haber pasado. Crecés cada día, te ves a vos mismo, te cuestionás constantemente. Cuidar el lugar que tienen de tanta exposición hace que vele por su intimidad lo máximo posible.

–¿Es cierto que estás dando clases de baile?

–Sí, tengo dos grupos de mujeres adultas. No formo bailarines profesionales, sino gente que desarrolla su capacidad de expresarse con la danza, me apasiona. Lo tengo tan incorporado que no puedo evitar, cuando veo a alguien, fijarme cómo se mueve.

–¿Seguís soñando con tu propia escuela?

–No, hoy no siento que mi libertad pase por ahí. Trabajo con gente muy profesional y tengo la posibilidad de viajar cuando quiero, que me parece que está muy bueno.

–¿Ya sabés qué vas a hacer en el verano?

–Paso las fiestas acá, pero no tengo mucho plan armado. Seguramente me iré a algún lado, pero ahora estoy muy enfocada en este proyecto con Redha, muy tranquila, en intimidad. Este fue un lindo año, no me puedo quejar.

Texto: Lucila Olivera
Fotos: Soledad Rubio .