Último momento

 

Leer en

 
 
 
Revista ¡HOLA! Argentina
 Último momento

 

Leer en

 
 
02 ABRIL 2013     

Araceli González revela detalles de su boda

A meses de casarse con Fabián Mazzei, la modelo cuenta cómo se prepara para este gran momento y cómo sus hijos la acompañan

 
«Siempre les digo a mis hijos que tienen que ser respetuosos con lo que sienten, con lo que piensan y con lo que hacen, porque en definitiva eso es lo más valioso que pueden tener en la vida», dice..  Foto: Machado Cicala Morassut

Se la nota algo inquieta, en pleno estado de disfrute. Habla pausado –como si quisiera retener cada palabra que sale de su boca– y de repente lanza una carcajada al aire que resuena en todo el lugar. Es que Araceli González (45) tiene por delante uno de los momentos más importantes de su vida y quiere vivirlo al ciento por ciento. A fin de año dará el sí, después de seis años de profundo amor con Fabián Mazzei (47), y aunque aún quedan algunos meses para el día señalado, los preparativos están en marcha para que la boda se vuelva un recuerdo imborrable para ella, para Fabián y, como ella misma dice, "para todos aquellos que creyeron en esta historia desde el comienzo".

–¿Te seguís definiendo como una "mujer intensa"?

–¡Totalmente! De hecho, mis hijos me dicen que soy protectora intensa, madraza intensa y, además, suelo poner límites muy intensamente. Me considero también bastante anticuada en muchos pensamientos, en los valores. Me gusta ser fiel al camino que elegí, soy sensible, intuitiva y con los años aprendí a estar solo en los lugares donde me siento bien.

–También me contaron que sos bastante dispersa.

–¡Muy dispersa! Es algo que estoy aprendiendo a manejar. Soy de las mujeres que hacen diez mil cosas a la vez. Es muy difícil para quien está a mi lado. Puede sonar gracioso, pero a veces me digo: "¡Basta! porque Fabi se va a ir y mis hijos no me van a aguantar más…". Pero soy un mal necesario, ¿eh? [Se ríe]. Ellos son los primeros en decirme: "Cuando vos no estás, la casa es un lío bárbaro".

"El universo de las modelos y los actores es un mundillo en sí mismo. Nosotros tenemos que hacernos de otros horizontes porque siento que, si estuviera todo el tiempo con gente de la televisión y del mundo de la moda, sería horrendo"

–Mientras tanto, ¿qué pasa con tu veta de actriz?

–No sé qué pasa exactamente. Tuve propuestas interesantes, pero sabemos que es una televisión difícil. Hay dos productoras grandes que hacen ficción, pero no me llaman. Estoy muy metida con la conducción en Fox…

–¿Pero no extrañás actuar?

–A veces me pregunto: ¿tengo ganas o no?

–¿Y la respuesta es?

–No sé. [Se ríe].

–¿En qué te inspirás a la hora de diseñar tu línea de ropa interior?

–Eso era una cuenta pendiente. En el 91, yo era modelo full-time, madre de una chiquita de 4 años, desfiles, publicidades, me llamaron para hacer un programa de televisión, tenía mi marca de ropa, Aracoeli, y la verdad es que no pude seguir. Hace dos años, cuando lancé mi segundo perfume, empecé con este proyecto. Estoy muy metida en todo, trabajando codo a codo con Eugenia, la diseñadora. Este año nos inspiramos en una mujer mucho más fuerte, sensual, voraz a la hora de defender sus derechos, muy activa.

"TOMO DECISIONES COMO SI FUERA UN HOMBRE"

 
«Nunca entendí a las mujeres que dicen: ‘Bueno, me caso y estoy tranquila’. Se me hace imposible conectar con las que piensan así».  Foto: Machado Cicala Morassut

–¿Tenés muchas amigas?

–Tengo una sola que mantengo de toda la vida, Miriam. Después, hay amigas que tienen que ver con el momento, pero esa que me conoce vulnerable, que conoce mis miserias, es Miriam, ella es la única.

–¿Te llevás bien con el universo femenino o te parece complicado?

–Me encanta, pero también me gusta lo masculino...

–¿Pero te sentís más cómoda con lo masculino?

–A mí me gusta mucho escuchar a los hombres porque quizá soy más de tomar decisiones como un hombre. Ojo, esto no tiene que ver con que no me importe la opinión de quien está conmigo. Es que he crecido así. Yo entendí desde los 8 años que mi lugar era otro: que quien tenía que trabajar era yo, la que iba a comprar la casa era yo, la que iba a traer la comida era yo. Nunca entendí a las mujeres que piensan: "Bueno, me caso y estoy tranquila". Se me hace imposible conectar con las que piensan así. Desde chica recuerdo mujeres fuertes a mi lado, laburantes, que si al hombre le iba mal, sacaban la espada... Creo que eso me hizo un poquito más guerrera.

–Siempre contás que tenías mucha conexión con tu abuela.

–Sí, con mi abuela María. Ella murió hace unos días, tenía 100 años. ¡Cómo la voy a extrañar! Siempre fue un modelo para mí. Mi abuela era quien me volvía a poner en mi lugar cuando sentía que la fuerza se me agotaba. Hablábamos por Skype y por teléfono todo el tiempo. Cuando le dije que iba a casarme, me respondió: "¡Me encanta!". Ella era modista, entonces le consulté por el tema del vestido: "Abuela, ¿qué color te parece para una novia de 45 años, con hijos grandes". Y ella me dijo: "A mí me gustaría que sea…".

–¿Qué color te sugirió?

–¡Es un secreto total, porque va a ser el color que voy a usar!

–¿Aún no tenés un diseñador elegido?

–No, de verdad que no. Por suerte, la abuela me aceptó que sea largo, porque al principio me decía que vestido largo no.

–¿Por qué no?

–Porque no le parecía bien para una celebración que va a ser al mediodía. Lo que sí me sugirió es que me haga dos vestidos. ¡Me encantaba que me tirara esas ideas con sus 100 años!

"VAN A SER CIEN INVITADOS"

 
«Aunque soy una novia de 45 años y con hijos grandes, voy a usar vestido largo».  Foto: Machado Cicala Morassut

–¿Cómo resumirías lo que significa este casamiento para vos?

–Es la celebración del amor. Con Fabi empezamos a salir en la madrugada del 24 de diciembre de 2007... ¡Me lo trajo Papá Noel! [Se ríe]. Vamos a cumplir seis años juntos y, además, Toto, mi hijo, nos pidió que nos casemos. "No quiero estar explicando que no es tu marido", me dijo un día, y me mató de amor.

–¿Cuándo es la boda, finalmente?

Iba a ser en abril, después en junio y después en septiembre, pero por temas laborales no íbamos a poder. Así que va a ser en diciembre, entre el 15 y el 23. Además, diciembre es nuestro mes.

–¿Va a ser una fiesta grande?

–No, muy íntima. Estamos preparando la casa para recibir a las personas más cercanas, las que nos bancaron, las que creyeron en esta pareja desde el comienzo. En este amor nada es de ficción. Van a ser cien invitados, no más.

"Estaba con muchas barreras cuando conocí a Fabián, y él logró derribarlas. Mis hijos también me empujaron a que volviera a creer en el amor"

–¿Quiénes van a ser los testigos?

–Mis amigas Miriam y Alejandra Barbieri. Y por el lado de Fabi, Rubén Nieves y Flor, mi hija.

–Este va a ser tu tercer casamiento...

–Sí, pero todos se viven de manera diferente, con distinta intensidad. La primera vez fue a los 20; la segunda, a los 30; y ahora, a los 45. Me quiero casar con Fabi porque es una persona que me acompañó en un momento muy difícil de mi vida, un hombre contenedor, que me banca, me relaja... A ver cómo lo explico... Yo estaba con muchas barreras cuando conocí a Fabián y él logró derribarlas. Creo que mis hijos también me empujaron a que volviera a creer en el amor. Me faltó tener un baby a los 40, como lo anuncié tantas veces. A mí me hubiera encantado tener un solo matrimonio y estar llena de hijos.

–¿Ese era tu ideal?

–¡Claro! Me hubiese encantado tener muchos más.

–¿Y nunca pensaron en adoptar con Fabián?

–Hay momentos en que lo pensamos… Igual, en casa siempre hay gente. Con Fabi corremos todo el tiempo por Toto. El día que Toto deje el secundario o se vaya de casa, no sé qué voy a hacer.

–¿Pero Fabián no fantasea con ser padre?

–Le encantaría, pero también entiende... Hay tiempos para todo. Yo tengo amigas que tuvieron hijos a los 45 o 46, pero no sé si estoy preparada. Ojo, igual, lo de un tercer hijo por ahí puede llegar a suceder...

–¿Cuál es el mejor consejo de vida que te dio Fabián?

–El es un ser que donde está hay paz. Las paredes que me comí en la vida son porque nunca me detuve cuando debía hacerlo y Fabi hizo que me parara a tiempo. ¿Viste que a veces uno se desdibuja un poco, te mirás al espejo y decís: "¿Quién soy yo, dónde estoy parada?". Entonces, él me dice: "Te voy a contar quién sos, dale, sentante, vamos a fumarnos un puchito y hablemos". Hace un año viví algo muy fuerte con mi mamá –un tema de enfermedad que finalmente no fue grave–, y la vida se me puso patas para arriba y Fabi fue quien hizo que yo no me corriera de mí.

"CUMPLIR 40 FUE MARAVILLOSO"

 
«Soy una especie de mujer-orquesta que se ocupa de todo, por eso siempre digo que Fabián es un hombre con todas las letras, porque nunca pierde su parte varonil ni deja de ser el hombre de la casa».  Foto: Machado Cicala Morassut

–¿Qué significa ser exitosa?

–El éxito en mi profesión no es el mío, no me pertenece...

–¿No te interesa?

–Claro que me interesa. Me gusta trabajar, hacer cosas, que me reconozcan, que la gente me quiera, pero el éxito no está en las tapas de las revistas. Tiene que ver con los caminos que transité y saber por cuáles no quiero volver a pasar. Es sentarme un domingo en casa, con Fabi y que estén mi hija con su pareja y mi hijo hablando de sus proyectos... A veces, cuando dejás de estar en todos lados todo el tiempo, te empiezan a pasar cosas más interesantes. Es una elección.

–El misterio vuelve más interesantes a las personas.

–A veces, cuando hago un repaso de mi carrera, te juro que me agoto de mí misma. Me vieron en todos los estados: feliz, nacimientos, divorcios, casamientos, hecha bolsa, flaca con 50 kilos.

–¿Creés que eso es lo que genera tanta empatía con las mujeres?

–Me matan las mujeres porque son ellas las que vienen a pedirme una foto para sus maridos. "Mirá, si no te saco una foto ahora que te vi, mi marido me mata". "Bueno, saquémonos las dos", les digo. "No, no, él quiere que estés vos".

–Siempre hablás de los 40 como una edad bisagra.

–Cumplir 40 fue maravilloso, fue el puntapié para tomar grandes decisiones, para terminar con vínculos viciosos que no generan nada más que hundimiento. Me gusta que las relaciones sean verdaderas; si no, me enfermo. Con vínculos mentirosos, la mente y el alma me hacen ruido.

Texto: Sebastián Fernández Zini
Fotos: Machado Cicala Morassut
Producción: Tere del Valle
Maquillaje: Mabby Autino, con productos Mabby Pro Make Up
Peinado: Leo Rey, para Jessicaleo
Agradecimientos: Alvear Palace Hotel (www.alvearpalace.com), Fabián Zitta, Solo Ivanka, Vero Alfie, Ara Intimates, Luna Garzón, Gabriella Capucci, Ginebra y Ernesto Micheluzzi.