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16 MAYO 2013     

Romina Gaetani: "Elijo a los hombres con el corazón, no con la cabeza"

De novia con el músico Oscar Righi y a días de haber estrenado su última película, se confiesa: "Soy temerosa, insegura y muy sensible"

 
Este año y el anterior decidió no hacer televisión para dedicarse a otros proyectos.. 

La primera impresión es, por lo menos, la de una mujer avasalladora. Romina Gaetani (36) lleva un ritmo intenso, entra en la habitación y enseguida marca el territorio. Decide qué vestido quiere llevar, cómo van a peinarla y cuánto maquillaje usará para la producción. Recién unas horas más tarde va a empezar a dar algunas concesiones y explicarse así: "El que elige verme fuerte es el otro, quizá lo parezco porque por momentos soy muy espontánea y atropellada, pero en realidad me muestro vulnerable todo el tiempo y me considero muy vergonzosa".

–Parece casi una contradicción pensar a una actriz vergonzosa...

–La gente no me cree, pero soy temerosa, insegura y muy sensible. Cuando estoy mal no me molesta llorar, expresar la angustia y mostrarme débil. Cuando te hacés cargo de tu debilidad de alguna manera te fortalecés y te ubicás en un lugar de claridad. Soy una mujer muy clara.

"Me muestro vulnerable todo el tiempo y me considero muy vergonzosa. Cuando estoy mal no me molesta llorar y expresar la angustia"

–¿Qué otras fortalezas reconocés en vos misma?

–Soy muy transparente y sincera, no molesto al otro ni boicoteo a nadie. La estrategia no me interesa. Después tengo mis errores y me equivoco, claro. A veces uno tiende a endiosar a las mujeres que encontramos en las revistas, pero en definitiva todas sentimos lo mismo. Apunto a ser una mujer real: si yo tengo esta energía, este cuerpo, estos ojos, esta cara y estas piernas me hago cargo y no voy a pretender ser Kate Moss.

"Tengo ganas de disfrutar de la vida y cada una de mis elecciones está puesta en esa búsqueda. No sé adónde voy, ni tampoco me importa"

–¿Cuál es tu punto más débil?

–Pienso mucho en el otro, a veces cuido más a mis amigos, a mi familia y a mi pareja y me descuido a mí misma. Pongo mucho en el otro.

RECORRER EL PROPIO CAMINO

–¿Adónde te gustaría llegar?

–No sé adónde voy ni tampoco me importa demasiado. No proyecto ni pienso mucho. Hoy por hoy no sé si voy a dirigir, producir, escribir, cantar o actuar. Tengo muchas ganas de disfrutar de la vida y cada una de mis elecciones está puesta en esa búsqueda. Sueño con ser feliz y formar una familia, pero hasta que no encuentre al hombre que yo crea que puede ser el mejor padre para mis hijos no voy a casarme. Quiero elegirlo con el corazón y no con la cabeza.

"Mi pareja no tiene que ver con la televisión. Prefiero cuidarlo. Pero compartimos los mismos valores, creo que esa es la esencia del amor"

–¿Y el reloj biológico? ¿Te preocupa no encontrar ese hombre?

–¿Y si mi destino no es ser madre? Entonces, ¿por qué voy a exigirme a formar una familia? Los mandatos sociales de nuestras abuelas –de la mujer que nació solo para criar a sus hijos, hacer feliz a su marido y armar una casa– cambiaron. Me parece una locura que las mujeres se apuren a ser madres porque quizás a los 40 ya no "servís". No estoy de acuerdo con eso y no lo quiero para mí. Adoro encontrarme con mujeres de 50 bien plantadas, con una carrera, con sueños, que son bien mujeres, más allá de si tuvieron hijos o no. Hoy parece que si no estás con un hombre que te pueda mantener, que tenga un buen auto, una buena billetera y un nombre que sustente el apellido de la familia entonces no sos nada. Y si encima no sos madre, entonces te miran como si estuvieras atrasada. ¡Cómo puede ser que mujeres de mi edad estén sujetas a mandatos tan antiguos! La mujer es un ser poderosísimo y maravilloso, que no solo puede traer vida al mundo, sino que también es inteligente, sensible y tiene el don de la creatividad.

 
Participó de la película Bomba, está produciendo un documental sobre la búsqueda de la espiritualidad a través del arte, hizo teatro y se animó a dirigir por primera vez.. 

–Antes de ponerte de novia con Oscar Righi hace dos meses , estuviste dos años sin pareja. ¿Cómo te llevás con la soledad?

–¿Dos años pasaron? ¡Ni cuenta me di! No me molesta para nada. Elijo estar sola antes que mal acompañada. Muchas veces extrañé la compañía de una pareja, pero si tengo tiempo libre leo un libro, viajo, visito a mi familia o empiezo un proyecto nuevo. Estoy tratando de correrme del sistema que todo el tiempo nos quiere vender la televisión sobre lo que es ser exitoso. Creo que es un mundo muy frívolo que construye mentiras.

–Sin embargo vos formás parte de ese mundo.

–Tratando de elegir con quién trabajo y con quién no, qué digo y qué no. A la hora de involucrarme en un proyecto no pienso en lo que me conviene sino en lo que me hace feliz. Estoy en un momento en el que mis valores están muy altos, me interesa sobre todo compartir esos valores con la gente que me rodea porque así es cómo me voy a enriquecer como persona.

–¿Creés que encontraste eso en Oscar?

–No quiero hablar de mi pareja porque no tiene nada que ver con el mundo de la televisión y realmente lo quiero cuidar. Pero claro, eso es lo que busco, porque compartir los valores con una pareja es la esencia del amor.

Texto: Julia Talevi

Fotos: María Teresa de Jesús Alvarez.