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29 AGOSTO 2013     

El nieto de Luis Alberto Spinetta, Angelo, debutó como actor en una película

Con 12 años y de la mano de sus padres, Nahuel Mutti y Catarina Spinetta, el pequeño protagoniza el film Anagrama

 
Angelo, de asombro parecido a sus padres, posa frente a la cámara en una escena filmada en el teatro 25 de Mayo.  Foto: Tadeo Jones

Está parado en el pasillo del teatro 25 de Mayo esperando a que el director de Anagrama, Santiago Giralt, diga la palabra mágica: "acción". Angelo Mutti Spinetta está a punto de empezar a filmar una de las últimas escenas de la película que lo presenta como actor. Tiene solo 12 años, pero el nieto de Luis Alberto Spinetta viene de una familia de artistas y se mueve en el set con total naturalidad. Quizás ayuda que el film lo protagoniza junto con sus padres, Nahuel Mutti (36) y Catarina Spinetta (35), su hermano menor, Benicio (11), su tía Vera Spinetta (22), y varios amigos de su familia, como Leonora Balcarce (35) y Nicolás Pauls (39). "Fue alucinante trabajar juntos, sumamente placentero. Estamos orgullosos de haber realizado esta película de manera independiente y conseguir terminarla hoy", cuenta Nahuel.

El proyecto nació durante una sobremesa en la casa de los Mutti-Spinetta mientras tomaban café junto a Santiago, amigo de la pareja desde 2009, cuando rodaron Antes del estreno. "Teníamos la necesidad de hacer algo desde el espíritu conjunto, por amor al cine", cuenta Cata. Y la idea de sumar a sus hijos surgió como una propuesta del director que fue aceptada enseguida por los chicos. "Ellos quieren actuar, les gusta mucho. No lo viven como un trabajo sino como un juego", cuenta Nahuel.

 
Angelo, junto a sus padres y los actores del film revisan la escena final. 

Durante los tres meses que duró el rodaje, la familia funcionó como una escuela de teatro. Los padres se ocupaban de imprimir los guiones, los pasaban y ayudaban a sus hijos a practicarlos. "Estudiamos las escenas de una manera muy natural, como si fuera para el colegio, pero de una forma todavía más lúdica. Lo vivieron como un juego y quedaron muy conformes con la experiencia", dice Cata. Los padres todavía no se arriesgan a decir que quieren que sus hijos sigan sus pasos: prefieren acompañarlos en cualquier camino que elijan. Cata se anima a ir un poco más allá y dice: "Quiero que la creatividad sea parte de su vida, que sea algo tácito, así fue como me enseñó mi papá".

Texto: Julia Talevi
Fotos: Tadeo Jones.