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Revista ¡HOLA! Argentina
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06 DICIEMBRE 2016     

Martina Stoessel anticipa el verano en unas sensuales imágenes y abre su corazón

"Yo me siento normal. Bah, soy normal. Me mantengo firme en un mundo donde todo el día se cambia de idea”

 
En 2014, fue nombrada embajadora cultural de la ciudad de Buenos Aires. El pasado 17 de noviembre recibió el título de Embajadora por la Paz de manos de Adolfo Pérez Esquivel. La revista The Hollywood Reporter la reconoce como una de las veinte mujeres más poderosas de la televisión durante 2016.. 

Hay algo distinto en ella. Conserva la simpatía con la que protagonizó cada tapa que hizo junto a ¡Hola! Argentina pero hasta su sonrisa –uno de sus sellos distintivos– es otra. Menos tímida, más radiante. Basta verla posar frente a la lente de la fotógrafa para descubrir que, a los 19 años, Martina Stoessel dejó atrás a Violetta, el personaje de Disney que la catapultó a la fama mundial, para descubrir a la mujer en la que se convirtió. “Aunque no quieras, a medida que vas creciendo te vas poniendo más sensual”, reafirma horas después, mientras disfruta de un almuerzo express.

Es inquieta, histriónica, habla, gesticula, mueve los brazos. Sonríe sin parar y recrea conversaciones, todo en cuestión de segundos. Ella va rápido, como su vida: en marzo de este año presentó su primer disco solista, está a punto de encarar una gira por Europa –donde recorrerá diez países–, a principios de 2017 presentará su línea de ropa, Tini by Martina Stoessel, junto con su propio perfume… Y como si no bastara, su corazón encontró dueño: Pepe Barroso Jr., heredero de uno de los imperios textiles de España.

“Yo me siento muy normal. Bah, soy normal. Me mantengo firme en un mundo donde todo el día se cambia de idea. Nunca dejé mi esencia y jamás dejé de ser quien soy”.

 
Durante la producción, Tini cargó con un parlante. Ama bailar y cantar. “A mí la música me hace feliz y descubrí que le salva la vida a mucha gente”, cuenta.. 

–Es una de las pocas veces que hiciste una producción sin la compañía de tus padres [el productor Alejandro Stoessel y Mariana Muzlera]. ¿Ellos te pusieron o te ponen límites?

–Mis papás nunca antepusieron el “no”. Dicen que soy una chica que no lo necesita. Me aconsejan y para mí fueron y son grandes referentes. Me importa escucharlos y les consulto todo, incluso cuando iba al colegio y no era nadie dentro del medio. Nunca me dejé corromper, no me rebelé, tampoco me fui de casa.

–¿Tenés carácter fuerte?

–Siempre fui muy transparente: hago, digo y me pongo lo que me hace sentir cómoda. Soy así con la vida en general. Creo que siempre es importante estar a gusto donde sea.

–Desde que hiciste tu transición de “chica Disney” a “Tini”, creciste y además, cambiaste el look. Ahora te eligen algunas grandes marcas, como Red Valentino, Marc Jacobs, Topshop...

–Violetta me abrió las puertas en Europa. Me crucé con muchos diseñadores que venían con sus hijas a conocerme y eso me permitió entrar en contacto. Igualmente, siempre le presté especial atención a la moda, me encanta. Red Valentino me vistió para Tini: el gran cambio de Violetta, la película. De hecho, voy a presentar mi propia marca de ropa para el próximo verano europeo de la mano de Disney, que se ocupó del marketing. Por ahora sólo habrá tiendas en el Corte Inglés, en Galerías Lafayette y online. Va a tener mi nombre: Tini by Martina Stoessel. Me encanta ir creciendo en diferentes áreas, cumplo todos mis sueños.

–¿Cuál es el espíritu de la marca?

–Romántico, con toques de rock, cuero y tachas. También tiene prendas básicas, esas que todo el mundo puede usar. Además, va a tener talles para todos y será accesible: lo más caro vale 90 euros (1500 pesos).

–Casi una empresaria… ¿Cómo te sentís en esta nueva faceta?

–Me encanta. Quizá porque lo vi a mi papá formarse de la misma manera, paso a paso. Él empezó como tirador de cables, luego fue camarógrafo y productor y después de mucho camino recorrido, se convirtió en director artístico de Telefe. Siempre le gustó estar en todo. Y creo que me pasa lo mismo: quiero decidir cómo me veo, arriba y abajo del escenario.

–Según The Hollywood Reporter [una de las revistas más influyentes en la industria del entretenimiento] sos una de las veinte mujeres más poderosas de la televisión en el mundo. ¿Qué te pasó cuando te enteraste?

–Un día me levanté a la mañana y me llamó el director de Disney para felicitarme. Nadie lo podía creer, nos sorprendió a todos. En la lista son todas empresarias y yo soy la única de 19 años y argentina. Pero ¿a qué ola me voy a subir? Si de un día para el otro la vida se puede terminar, chau, te morís. Para mí hay cosas que son mucho más importantes. Vivo muy acá, en la tierra, con los pies en el suelo. Quiero seguir creciendo como artista y ya.

–Hace una semana fuiste elegida como presentadora en los NRJ Music Awards, donde entregaste el premio a la Mejor Artista Internacional. ¿Cómo fue codearte con las estrellas?

–[Se toma unos segundos y suspira]. Este es mi primer disco solista pero no esperaba que me pasaran estas cosas, menos siendo argentina. Los artistas de Estados Unidos tal vez se esperan que en su tercer disco lo inviten a alguna premiación. Pero yo acabo de salir de Violetta, un personaje que fue tan fuerte en todo el mundo, y ya me han llamado para participar de los premios de la música más importantes de Francia, es increíble. En la categoría que presenté estaba Beyoncé, mi ídola. No ganó, se lo llevó Sia, pero estuve muy expectante. Además, dormí en un hotel impresionante, donde se hospedaban todos los artistas. En el momento en el que salí al escenario estaba cantando ¡Bruno Mars! Nunca dejo de sorprenderme. Soy una chica que se pone metas porque entiendo que le dan sentido a la vida. Me gusta tener una razón para levantarme de la cama pero al mismo tiempo estoy tranquila que no puedo tener el control de todo. Hago todo lo posible, estudio, me esfuerzo pero hay una cuota de magia que hace que las cosas sucedan.

–¿Te gustaría llegar a Hollywood?

–¿A qué artista no? Lo mejor siempre salió de allá: las grandes historias de amor y de ficción. Tuve la posibilidad de grabar mi disco entero en Los Ángeles, también filmar videoclips y es impresionante cómo se trabaja. Así como me encantaría hacer otra película en Argentina, me gustaría hacer una en Hollywood. Si me llaman será una oportunidad increíble, pero no vivo con la presión de tener que llegar.

–¿Sos arriesgada?

–Mi esencia es ser impulsiva, aunque soy consciente de que las emociones pueden jugar una mala pasada. Por eso, prefiero tomarme un tiempo para pensar las cosas en frío. Y entonces me pongo en precavida, a veces demasiado. Pienso siempre las consecuencias, analizo el futuro. Con mis relaciones amorosas, soy muy cuidadosa: no voy a un boliche y me engancho con cualquiera.

–Pero sos enamoradiza…

–Vivo enamorada porque estoy enamorada del amor. El otro día fui al programa de Mirtha (Legrand) y me decía: “No me digas que sos una enamorada de la vida” [Se ríe]. Es que no me cuesta querer a alguien. Amo rápido y soy cariñosa. Le abrí mi corazón a gente que me traicionó.

–¿Por ingenuidad?

–Un poco de todo. Confío en los que quiero y, como soy leal, me cuesta creer que me pueden hacer una maldad. Sé que existe el mal. El 99 por ciento del mundo está repleto de cosas que no comparto. Yo no soy perfecta, pero sé lo que no me gusta. Tengo 19, me queda mucho camino por recorrer, pero cuatro años atrás me costaba más entender eso y tuve que endurecer mi corazón. Me costó, pero fui poniendo barreras para evitar que me pasaran por arriba. La vida es dura en el colegio, en la facultad, en el trabajo.

–Hace poco te sumaste a una campaña contra el cyberbullying. ¿Alguna vez lo sufriste?

–En mi grupo de colegio siempre tuve un entorno muy sano. Pero me pasó de sufrir burlas por mi delgadez.

–¿Te enojaba?

–No, me ponía triste y me angustiaba. Soy muy sensible y me pongo mal fácilmente. Me lastimaron mucho, más cuando era chica y empezaba a ser conocida. Le preguntaba a mi papá qué había hecho mal para que alguien me odiara. Siento que el respeto se perdió con las redes sociales.

–Durante la producción, insistías en no mostrar tus piernas, ¿tiene que ver con eso?

–Alguna vez dijeron que tenía un problema con la alimentación y no es verdad. No me gusta que las chicas que me siguen piensen que hay que tener un cuerpo determinado. Se hace difícil si te dejás llevar por lo que dicen. Yo prefiero ocuparme en ser mejor persona.

UN AMOR A LA DISTANCIA

–Contame sobre tu historia de amor con Pepe. Lo conociste en el rodaje de tu video “Great Escape”. ¿Por qué lo elegiste para protagonizar el clip?

–Faltaba sólo una semana para grabar y todas las fotos y videos que me habían mandado de actores no me habían cerrado. Yo decía que “no sentía paz”. El equipo se reía porque faltaban sólo días y no teníamos protagonista. Un día, Tali, una productora que conozco desde hace años, me dijo: “¿Te acordás que hace siete meses te había dicho que conocí al amor de tu vida en Los Ángeles?”. Ella había conocido a Pepe en un evento, pero cuando me contó yo estaba en otra. En cuanto vi sus fotos, redes sociales y videos sentí esa paz que buscaba, supe que era el indicado. Jamás pensé que me iba a gustar desde otro lugar.

–¿Cuándo se vieron por primera vez?

–Durante el día de ensayo. Parecía que nos conocíamos hacía años… Es que en dos segundos te podés hacer amigo mío. [Se ríe]. Fui abierta y le dije que quería que se sintiera cómodo, que si necesitaba algo me avisara. Se quedó paralizado. Pensó que quizás se iba a encontrar con una “diva”. En un bache, nos sentamos en una esquina y nos pusimos a charlar, la conversación duró cuarenta minutos y fue un momento de conexión inmediata. Pensábamos igual, teníamos los mismos valores.

–¿Qué te atrajo?

–Sus valores me encantaron, lo que piensa de y para la vida. Si me pongo a hablar con un chico de mi edad, ninguno piensa así. Cuando lo escuché hablar, me sentí identificada. A veces yo me sentía excluida de mi generación con mis pensamientos y poder encontrar a una persona que tiene la misma edad que yo, que piensa igual y ¡que se quiere casar y tener hijos! es increíble. ¿Qué chico te dice eso? Hoy en día Pepe me dice que esa charla lo mató. A mí me pasó lo mismo.

–¿El primer beso fue de ficción? ¿Estabas nerviosa?

–Sí, más allá de que yo haya actuado muchos años venía de algo naif, como mucho en el guión había un pico. Este beso fue un poco más fuerte, no me daba igual.

–¿Cómo sigue la historia?

–Después de los días de trabajo en Buenos Aires, él volvió a Los Ángeles y yo justo fui a México. Nos encontramos. No sé por qué enseguida confiamos tanto en nuestra relación, pero fuimos caminando con los ojos cerrados. Él me demuestra amor, me da tranquilidad y paz. Viajé a España, me presentó a su familia y nos llevamos genial.

–¿Pepe te va a acompañar durante la gira?

–Estamos viendo cuándo puede venir a Argentina, o si estoy en Madrid poder vernos allá, que es donde viven sus padres. Todos los días vamos intentando encontrar los momentos juntos, por lo menos hasta que él termine la universidad. Le queda un año.

–¿Te radicarías en otro país por amor?

–Si puedo seguir con mi trabajo, no me parece una idea alocada. Es una experiencia que me gustaría, no solamente por amor. Con Pepe ni lo pensamos aún, pero quizá suceda.

–¿Pensás en la maternidad?

–Me encantaría ser mamá, pero no sé si joven. En realidad, no me limito, pero primero me gustaría casarme.

–¿Temés al fracaso en el amor?

–No, me gusta apostar al amor sin miedos. Me gustaría casarme pensando en que es para toda la vida. Tengo el sueño del amor eterno muy latente. Me va a pasar, lo sé.

  • Texto: Paula Galloni
  • Fotos: Inés García Baltar
  • Producción: Victoria Miranda
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