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Revista ¡HOLA! Argentina
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06 MARZO 2017     

Los reyes de Holanda protagonizaron su tradicional posado de invierno en el corazón de los Alpes austríacos

Fanática del deporte, la familia real holandesa voló a Lech (donde la princesa Alexia se rompió la pierna el año pasado) para disfrutar de una pasión compartida por todos: el esquí

 
Antes del tradicional posado invernal, el lunes 27, Sus Majestades disfrutaron de una mañana a puro deporte con las princesas Alexia, Ariane y Amalia..  Foto: Getty Images

Su pasión por el esquí se remonta a los inviernos de su infancia, cuando sus padres, Jorge Zorreguieta y María del Carmen Cerruti Carricart, hacían un gran esfuerzo para que Máxima (45) y sus tres hermanos, Martín, Juan e Inés, aprendieran y se perfeccionaran en el deporte. “Tengo un gran recuerdo del esquí en Bariloche. Íbamos en invierno con la familia y con un montón de amigos y era espectacular. Me acuerdo de lo divertido que era y del cansancio, porque esquiábamos de sol a sol. Era un esfuerzo económico muy grande para mis padres y había que aprovecharlo”, rememoró en una entrevista exclusiva con ¡Hola! Argentina Martín, quien hoy vive en Villa La Angostura, donde está al mando de Tinto Bistró, su restaurante.

Por aquel entonces, Su Majestad no sabía que el destino la convertiría en reina del pueblo holandés, pero entre bajada y bajada por las pistas del cerro Catedral, la argentina que enamoró al rey Guillermo Alejandro (49) cuando aún era príncipe, en España, le dio forma a una pasión que, tiempo después, disfrutaría con su marido y sus herederas, las princesas Amalia (13), Alexia (11) y Ariane (9).

Quizás por ello sea tan usual ver a Máxima, quien hace unas semanas cumplió quince años de casada con el Rey, tan sonriente por las pistas de Lech, un exclusivo centro de esquí en Austria, adonde voló con los suyos días atrás, tras celebrar el Año Nuevo junto a su familia argentina en el Sur y “enamorar” a los alemanes en su último tour real.

El lunes 27, Máxima y Guillermo Alejandro cumplieron con una de las tradiciones que, a juzgar por las imágenes que ilustran estas páginas, más disfrutan: ser protagonistas, junto a sus tres “princesitas” –quienes ya se lucen como grandes esquiadoras– del clásico posado invernal. Eso sí: antes de sonreír para los cientos de cámaras que se agolparon en la base del cerro Arlberg para retratar a la familia real, Máxima y los suyos se dieron el lujo de disfrutar de una bajada sensacional por las pistas recién pisadas..