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Revista ¡HOLA! Argentina
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19 ABRIL 2017     

Embarazada de cinco meses y medio, Brenda Gandini posa por primera vez con su hijo Eloy

En pareja desde hace siete años con Gonzalo Heredia, la actriz se descubre como una mamá tierna y dice que todavía fantasea con casarse algún día

 
“Nunca me hubiese imaginado a los 32 con mi propia familia, porque fui una novia fugitiva. Aunque siempre quise ser madre joven porque me gusta estar activa, con la energía arriba”. 

Entonces llegan al estacionamiento del supermercado y, por error, dejan el auto en el lugar exclusivo para embarazadas. “¡Uy, no! Acá no podemos estacionar, es para embarazadas”, reacciona Gonzalo Heredia (35) al darse cuenta. Del asiento trasero se escucha la voz de su hijo Eloy (5) que dice: “No pasa nada porque mamá tiene un bebé en la panza”. Así fue como Brenda Gandini (32) se enteró de que estaba en la dulce espera sin haber sentido ni siquiera un solo síntoma. “Volvimos a casa y le volví a preguntar: ‘Escuchame, Eloy, lo que dijiste en el supermercado, ¿es verdad?’. Y me respondió: ‘Sí, creeme, yo no te voy a mentir’”, asegura Brenda a ¡Hola! Argentina en su primera producción junto a su hijo.

–¿Y entonces?

–Esperamos unos días, me hice un test y dio positivo al toque. Yo tenía un 2017 con gira de teatro, dos películas, dos proyectos de tele y en el camino “apareció” este embarazo...

–¿Cómo le dijeron a Eloy que había acertado?

–En realidad, él estuvo metido en el test, no podíamos dejarlo afuera después de su anuncio anticipado. [Se ríe].

–¿Cuál es la diferencia entre este embarazo y el primero?

–El primero fue una incertidumbre total porque yo no sabía hacia dónde íbamos con Gonzalo, los dos decidimos formar una familia al poco tiempo de estar formalizando nuestra relación y por suerte nos salió bien. Hace siete años que estamos juntos y tenemos una familia que ninguno de los dos hubiera imaginado. Cuando arrancamos yo no pensaba que él iba a ser el padre de mis hijos ni él imaginaba que yo iba a ser la madre de sus hijos... ¡Hoy no me imagino otro padre!

–¿Qué sentís que pasó entre ustedes para lograr tanta conexión?

–No sé si hay un secreto para estar en pareja, cada uno lo vive a su manera, cada relación es un mundo. Sí sé que hay que tener mucha paciencia, muchas ganas de aprender junto al otro y mucho diálogo. Hasta el día de hoy seguimos aprendiendo a convivir. Más allá de todo, nos amamos y sentimos un amor que a medida que van pasando los años se va haciendo más fuerte. Ya no somos novios, tenemos una estructura que queremos cuidar tratando de que este amor se note, escuchándonos, creciendo de manera pareja.

–¿Tienen planes de boda?

–Siempre que vamos a un casamiento nos dan ganas... La última vez fuimos a una boda divina y dijimos: “¡Qué lindo celebrar el amor!”. Una ceremonia celebrada por un amigo, bailar, brindar… Nos gustaría buscar un campo y que sea de día. En realidad, yo nunca me imaginé casada, tendría que sacarle peso a la palabra “casamiento” porque me da un poco de miedito.

COSA DE MADRES

 
“Me siento plena, pero soy una persona a la que le cuesta mucho quedarse quieta y el embarazo te pide que te calmes un poco. Para mí deberían ser cinco meses de embarazo, ¡nueve son un montón!”, afirma Brenda entre risas.. 

–¿Cómo te definirías como mamá?

–Muy sobreprotectora, ahora estoy aprendiendo a no serlo tanto. Estoy muy encima de Eloy, no puedo delegar… Soy leonina, tengo que encargarme de todo. Igual, él me va diciendo que me corra un poquito, está más compinche con su papá.

–Cuando grabás muchas horas, como el año pasado con Amar después de amar, ¿te da culpa dejarlo?

–Cuando Eloy era más chico, era muy culposa. Ahora que habla todo, me cuenta qué hizo, si alguien le dijo algo feo, estoy más tranquila. Él necesita aire y está bien que yo salga de casa. Al principio lo llevaba conmigo a todos mis trabajos, pero se aburría. Tuve que entender que era un rollo mío, no de él.

–Cuando fuiste madre, ¿cambió el vínculo con tu mamá (Daniela Cardone)?

–Yo no conviví con ella, pero a su manera siempre estuvo presente. Mi mamá priorizó su carrera, venir a vivir a Buenos Aires y yo me quedé en el Sur con mi papá. Tomo de ejemplo a mi papá y a mi mamá para decir: “Yo pasé por esto y no quiero que mi hijo pase por lo mismo”. No tuve una familia tradicional, pero estoy muy agradecida a mis padres porque soy la persona que soy gracias a ellos. Nunca me faltó amor y hoy tengo una relación hermosa con mi mamá.

–¿Qué tal es Daniela como abuela?

–Muy copada, pero no conoce los límites. [Se ríe]. La entiendo: ella es la abuela y no le tiene que poner límites a mi hijo. A fin del año pasado, nos fuimos de viaje por primera vez Gonzalo, Eloy, mi mamá, mi hermano y yo. Todos a Nueva York. Eloy le decía: “Abuela, quiero esto” y ella se lo compraba. “Mamá, no le compres todo lo que pide”. “Pero es mi único nieto”, me respondía. Eloy y ella tienen una relación divina, ella es una niña más, así que se divierten mucho.

–¿En algún momento sentiste que tenías que perdonar a tu madre por algo?

–No. En realidad, entendí que tenía que aceptar a mis padres tal cual eran. Obviamente que tengo miles de desacuerdos con ellos, no pienso igual en muchas cosas, tengo otra manera de ver la vida, soy muy distinta a los dos, pero de esos opuestos pude sacar un medio muy interesante. Hoy mi prioridad pasa por mi familia, solté mambos del pasado para tomar las riendas de mi vida.

–¿Por qué acepaste la propuesta de ¡Hola! Argentina para posar por primera vez con Eloy?

–Se lo pregunté y me dijo que quería hacerlo. “Quiero salir en la revista y que no me tapen más la cara”. [Se ríe]. Cuando Eloy era chico y no podía decidir qué quería hacer, resolvimos resguardar su identidad. Ahora ve nuestras redes sociales y ve que publicamos fotos de él. Un día me dijo: “Mamá, subí el video en el que bailo como Michael Jackson”. Le expliqué que lo iban a ver muchas personas, pero igual quiso que lo subiera.

–¿Sabe que sus papás son actores?

–Se lo explicamos, pero no sé si es muy consciente. Una vez vio un avance de una novela de Gonzalo y me dijo: “Pero si papá besa a esa chica y es su novia, ¿vos que sos?”. [Se ríe].

CAMBIOS INEVITABLES

 
Miradas que matan (de amor). Madre e hijo disfrutan de una cálida tarde de otoño. Brenda espera su beba para los primeros días de agosto. “Teníamos muchas ganas de tener otro desde hace mucho tiempo, pero no encontrábamos el momento. La verdad es que estoy muy agradecida porque sin buscarlo nos lleg. 

–¿Cómo está Eloy con la llegada de su hermana?

–Dice que le hubiera gustado más un varón. Celoso se va poner, pero dependerá de nosotros como familia que no la pase tan mal con la llegada de este bebé.

–¿Cómo te llevás con los cambios de tu cuerpo?

–Es un momento, no me importa nada, pero tampoco me largué a comer como loca con la excusa del antojo. Me cuido porque quiero estar sana, no por estética. No quiero pertenecer ni ser de ninguna manera que me diga la moda, ante todo quiero sentirme cómoda y bien con mi cuerpo, bien alimentada. Estoy haciendo natación también para mover el cuerpo.

–Se viene una niña… ¿Te da ilusión?

–Me da un poco de miedo porque es un mundo nuevo. Me intriga cómo vamos a llevar adelante la relación madre-hija. Tendré que aprender. Veremos qué me trae esta pequeña, con qué sorpresas me voy a encontrar. Quiero criar una mujer que sepa ser libre. Me encanta la idea de que Gonzalo viva lo que me pasa a mí con un hijo varón.

–¿Y cómo está Gonzalo con este embarazo?

–Muy ansioso, feliz, quería una nena. Es un gran padre, él se encarga de poner los límites. Se me vienen a la cabeza todas imágenes hermosas. Cuando los veo juntos, como padre e hijo, me explota el corazón de amor.

–¿Te imaginás la carita de tu hija?

–No, pero tampoco voy a hacerme la ecografía 4D. Quiero verla por primera vez cuando nazca. Ojalá que sea parecida a Eloy porque es la mezcla exacta entre Gonzalo y yo. ¡Y que sea buenita como Eloy! Con él se me hace muy fácil todo, es como un adulto-niño.

–¿Para cuándo tenés fecha de parto?

–Principios de agosto.

–¿Ya eligieron el nombre?

–Nos gustan mucho Alfonsina, Emma y Cala. Cuando le preguntamos a Eloy se hace el que no le importa el tema, pero seguramente va a ser él quien termine decidiendo el nombre.

–Cuando eras chica y pensabas en tus treinta y pico, ¿cómo te imaginabas?

–Nunca me hubiese imaginado a los 32 con mi propia familia. Me costaban un poco los novios porque era medio novia fugitiva. Siempre quise ser madre joven porque me gusta estar activa, con la energía arriba. Me encanta que la vida me sorprenda para no proyectar y si no lo logro, sentirme frustrada. Hoy me siento muy querida, acompañada y no estoy pendiente de cuánto tiempo llevo con Gonzalo. ¡Y eso me hace feliz y muy bien!

  • Texto: Sebastián Fernández Zini
  • Fotos: Pilar Bustelo
  • Producción: Victoria Miranda
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